Informe mercado inmobiliario cara norte Sierra Gredos.

Informe mercado inmobiliario cara norte Sierra Gredos.

He comprobado que todo propietario, que en el pasado solicitó anunciar la venta de su propiedad en precios de superiores a los que valoré dicha venta, sigue teniendo que esperar a que aparezca un comprador por la misma.

Es más, todo vendedor debería tener muy presente que la falta de llamadas preguntando por la venta de una vivienda determinada debería de dar una primera pista sobre si se ha acertado o no con el precio. Si una vivienda luce bonita en Internet y nadie llama, como suele ser el caso, significa que el precio es demasiado caro. Por el contrario, si se tienen muchas visitas y nadie compra significa que el precio está bien pero que la casa no gusta.

Aprovecho la ocasión para informar que aunque parece que el mercado inmobiliario se está reactivando por la demanda de vivienda habitual, dado el ámbito geográfico en el que nos ubicamos, esta mejoría del mercado inmobiliario no es de aplicación porque el comprador que viene a esta zona suele demandar mayormente propiedades para 2ª residencia. Además, los datos de venta del 2015 ponen de manifiesto que el 81% de los propietarios que consiguieron vender su propiedad en 2015 tuvo que rebajar el precio. En pocas palabras, los propietarios que durante el pasado 2015 vendieron su propiedad, tuvieron que rebajar, de media, un 30% el precio inicial, lo que muestra que los propietarios aplicaron la menor rebaja de los últimos cinco años antes de vender su propiedad.

Respecto a los plazos de venta, de media, han tardado en vender un poco más de un año, en concreto 17,6 meses. Si desglosamos los datos al detalle, destacar que el 44% vendió su vivienda en menos de seis meses: quienes tenían la propiedad ajustada a un valor de mercado, un 25% tardó entre siete y 12 meses, un 16% tardó entre 13 y 24 meses, y que el otro 15% la vendió en más de dos años.

En definitiva, mi recomendación es que quien no pueda esperar a la definitiva recuperación del mercado inmobiliario local, impulsado bien por la demanda de vivienda habitual o por una mejoría económica en general, que no tarde en ajustar el precio de venta al valor actual del mercado.